Presentado en El Puerto de Santa María “El Secreto de los Balbo”, el último libro de J. A. Ortega

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El Secreto de los Balbo, en El Puerto de Santa María

Presentado en El Puerto de Santa María “El Secreto de los Balbo”, el último libro de J. A. Ortega

El acto se celebró el pasado jueves, 30 de marzo, en la biblioteca pública municipal Rafael Esteban Poullet, ubicada en el Centro Cultural Alfonso X El Sabio de la ciudad portuense, y contó con la participación del vicepresidente de la Fundación Provincial de Cultura, Salvador Puerto, y el catedrático de Latín, Emilio Flor, fundador del grupo de teatro Balbo, que ha obtenido recientemente el Primer Premio en el XI Concurso Nacional de Teatro Grecolatino.

 La cita congregó a un público muy interesado por el contenido histórico de la obra, protagonizada por Lucio Cornelio Balbo El Menor, ciudadano romano originario de la Antigua Gades que en el siglo I a. C. promovió la construcción del llamado Portus Gaditanus donde hoy se levanta el casco histórico de El Puerto de Santa María. Además, contó con la asistencia del actor Paco Crespo, también integrante del grupo de teatro Balbo, que, junto a otros participantes, dieron pie a un entretenido diálogo con el autor en el que se comentaron detalles sobre el personaje y la época.

“El Secreto de los Balbo” se centra en la figura de un ciudadano romano de origen gaditano que gozó de gran notoriedad cuando en Roma la República se descomponía y se abría paso el régimen autoritario de los césares. Lucio Cornelio Balbo El Menor, sobrino de Lucio Cornelio Balbo El Mayor, amigo y confidente de Gayo Julio César.

El argumento de la novela gira en torno a un supuesto crimen nunca resuelto, ocurrido 15 años antes de la muerte del célebre dictador, y los enredos políticos que se suceden desde que este ínclito ciudadano romano accede a su primer consulado (59 a. C.) hasta que alcanza el poder absoluto.

El texto, no obstante, ofrece a lo largo de todas sus páginas una versión novedosa respecto al desarrollo de muchos de los hechos de la época sobre los que se tienen noticias y plantea alguna que otra hipótesis que sorprende. En particular, sobre la conspiración y el magnicidio de los idus de marzo del 44 a. C., sobre el idilio amoroso entre Cleopatra, reina de Egipto, y Marco Antonio, y sobre la relación de este último con Gayo Octavio, que luego habría de convertirse en César Augusto. Además, está repleta de detalladas referencias tanto históricas como literarias, fruto de una amplia e intensa labor de documentación y consulta de numerosas fuentes.

Ortega ya presentó “El Secreto de los Balbo” en Los Barrios, su localidad natal, en Algeciras y en Cádiz, acompañado por el catedrático de Historia Antigua de la Universidad de Córdoba Juan Francisco Rodríguez Neila, autor de varias obras ensayísticas sobre la Hispania Romana y la Antigua Gades. También tiene previsto presentar la obra el 4 de mayo en Cáceres, invitado por el ateneo de esta ciudad.


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Presentación de EL SECRETO DE LOS BALBO en Cádiz

La obra “El Secreto de los Balbo”, de J. A. Ortega, presentada en Cádiz

El nuevo y último libro del periodista y escritor barreño fue dado a conocer el pasado miércoles, 11 de mayo, en la XXXI Edición de la Feria del Libro de la capital gaditana. El acto tuvo lugar en el Baluarte de la Candelaria y contó con la participación del catedrático de Historia Antigua de la Universidad de Córdoba Juan Francisco Rodríguez Neila, autor de varias obras ensayísticas y ponencias sobre la Hispania Romana y la Antigua Gades. La cita estuvo complementada con la proyección de un vídeo que sirve de introducción al relato de Ortega y la lectura de un pasaje del texto a cargo de la Asociación de Personas Lectoras de Cádiz.

 

Firma de EL SECRETO DE LOS BALBO en Cádiz

La nueva novela de José A. Ortega, a la venta desde el pasado 23 de febrero, se centra en la figura de un personaje de origen gaditano que gozó de notable protagonismo en la Roma del siglo I a. C. Lucio Cornelio Balbo El Menor, sobrino de Lucio Cornelio Balbo El Mayor, amigo y confidente de César.

El argumento gira en torno a un supuesto crimen nunca resuelto, ocurrido 15 años antes de la muerte del célebre dictador, y los enredos políticos que se suceden desde que este ínclito ciudadano romano accede a su primer consulado (59 a. C.) hasta que alcanza el poder absoluto.

El texto, no obstante, ofrece a lo largo de todas sus páginas una versión novedosa respecto al desarrollo de muchos de los hechos de la época sobre los que se tienen noticias y plantea alguna que otra hipótesis que sorprende. En particular, sobre la conspiración y el magnicidio de los idus de marzo del 44 a. C., sobre el idilio amoroso entre Cleopatra, reina de Egipto, y Marco Antonio, y sobre la relación de este último con Gayo Octavio, que luego habría de convertirse en César Augusto. Además, está repleta de detalladas referencias tanto históricas como literarias, fruto de una amplia e intensa labor de documentación y consulta de numerosas fuentes.

Rodríguez Neila

Juan Francisco Rodríguez Neila (Cádiz, 1948) cursó estudios de Filosofía y Letras en la Universidad de Sevilla, graduándose con los Premios Extraordinarios de Licenciatura y Doctorado de Filosofía y Letras y Ayuntamiento de Sevilla. En el Departamento de Arqueología de la Universidad Hispalense elaboró, bajo la dirección del profesor Blanco Freijeiro, su estudio sobre los Cornelio Balbo de Gades. Posteriormente, en el Departamento de Historia Antigua de la misma Universidad, bajo el magisterio del profesor Presedo Vela, y como becario de Formación del Personal Investigador, elaboró su tesis doctoral sobre “La administración municipal en la Hispania Romana”, presentada en 1976 y calificada con sobresaliente “cum laude”, obteniendo en 1980 el “Trofeo Tesis Doctoral”.

Ortega, Puerto y Rodríguez Neila

Rodríguez Neila ha repartido su actividad docente entre la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Sevilla, el Colegio Universitario de Letras de Cádiz y, especialmente, la Universidad de Córdoba, cuyo Departamento de Historia Antigua dirige. Actualmente ejerce como catedrático en este departamento y es director del Instituto de Historia de Andalucía. También es miembro de la Cátedra Municipal de Cultura “Adolfo de Castro” del Ayuntamiento de Cádiz y académico de la Real Academia de Córdoba. Entre sus publicaciones figuran libros como “Confidentes de César: los Balbo de Cádiz”, “El municipio romano de Gades”, “Sociedad y administración local en la Bética romana” e “Historia de Córdoba. Del amanecer prehistórico al ocaso visigodo”, así como numerosos artículos en revistas especializadas.

El proyecto de Fernando Quiñones

El catedrático de la Universidad de Córdoba ofreció unos muy interesantes apuntes sobre la figura de los Balbo de Cádiz, sobre sus orígenes y sobre su relevancia en tiempos de César. Efectuó un análisis sobre los valores de la novela histórica y las aportaciones del género a la divulgación y el conocimiento de la Historia. Desglosó el contenido de la obra de José A. Ortega y destacó las cualidades de la misma en lo que se refiere a la verosimilitud de los hechos que narra, la recreación de la época, la construcción de los personajes y la detalla información que proporciona, más allá de los elementos novelescos. Además, hizo mención a la memoria del escritor Fernando Quiñones, quien, en efecto, como ya señalara el periodista algecireño Juan José Téllez, tuvo intención de redactar una novela sobre los Balbo y contactó con él personalmente para que le documentara al respecto, aunque no concluyó el proyecto.

El Secreto de los Balbo se presenta en Cádiz

J. A. Ortega mostró su gratitud a la Editorial GoodBooks por la publicación de “El Secreto de los Balbo” y a las personas que le prestaron su colaboración durante la elaboración de este nuevo libro. También añadió algunas reflexiones sobre lo que perdura del legado de Roma y la Antigüedad Clásica en nuestros días, así como sobre la importancia de la investigación histórica para explicar el presente, afrontar con mejores perspectivas los problemas del mundo de hoy y contribuir a la prosperidad y el desarrollo de los pueblos.

El periodista y escritor barreño ya presentó “El Secreto de Los Balbo” en Los Barrios, con notable éxito de público, el pasado 10 de marzo, llenando la amplia sala del Edificio Pósito, y en el Centro Documental José Luis Cano de Algeciras, el pasado 26 de abril.


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El Secreto de los Balbo, en palabras del escritor y periodista Juan José Téllez

José Antonio Ortega, probablemente, no sepa que ha escrito la novela perdida de Fernando Quiñones. El escritor gaditano soñó, en su día, con escribir una larga narración sobre los Balbo –tío y sobrino–, quienes consiguieron la ciudadanía romana para todos los gaditanos y apoyaron a César en la guerra civil.

En “El secreto de los Balbo”, Ortega enmascara su pluma –sólida y amena– bajo el juego de que se trata de una especie de memoria, que resultaría de “una adaptación del texto latino publicado bajo el título De secreto Balborum –Sobre el secreto de los Balbo– e incluido en una edición de 1826, impresa en Berna, de la que se conserva un ejemplar en la Biblioteca apostólica Vaticana y otro en la Biblioteca de la Abadía de Saint Gall”.

La acción gira en torno a dos personajes singulares, conocidos bajo el mismo nombre, Lucio Cornelio Balbo, llamado Balbo el Mayor (Gades, 97  ó 100 a. C. – fecha de la muerte desconocida) y su sobrino, apodado Balbo El Menor. El primero de ellos fue un político y gobernante hispano que ocupó los más altos puestos en la República de Roma, siendo el primer extranjero en conseguir el honor de cónsul en el año 40 a. C. Pertenecía a una poderosa familia de origen púnico enriquecida por el comercio, pero él cosechó fama de usurero y de intrigante: en el teatro romano de Cádiz, por ejemplo, se descubrió hace unos años la primera pintada de la historia en la que se le llama “Balbo Latro”, “Balbo ladrón”, cincelada sobre el sitial que presumiblemente ocupaba en dicho recinto.

Portada del libro "El Secreto de los Balbo"El poder de Balbo el Mayor fue considerable, tras convertirse en consejero de Cayo Julio César, nombrado cuestor en la Bética, en el año 69 a. C. Este encuentro resultaría crucial para su futuro, ya que se convierte en confidente y amigo del futuro dictador. El fue quien le llevó al templo gaditano de Melkart, el origen del mito de Hércules, a rezar ante el viejo dios fenicio. Suetonio nos cuenta que, allí, “al contemplar una estatua de Alejandro Magno se echó a llorar, como avergonzado de su inactividad pues no había hecho todavía nada digno de memoria en una edad en la que ya Alejandro había conquistado el orbe de la tierra”.

En el año 60 antes de Cristo, Balbo ya aparece en Roma como hombre de confianza de Julio César y las crónicas le dibujan como uno de los artífices del acuerdo que facilitó el triunvirato entre César, Pompeyo y Craso. En el 59 marcha junto a César a su campaña de las Galias siendo su enlace con Roma, adonde viajaba continuamente para mantener informado a César de los acontecimientos políticos en la capital. A Balbo se le atribuye la creación de uno de los primeros servicios secretos de la historia, consolidando su poder en el Imperio. Desde dicha posición, llega a financiar algunas campañas bélicas, siempre al servicio de Julio César, con quien urde el pacto de Lucca con Pompeyo en el año 56 a.C. No pudo impedir, sin embargo, la guerra civil que, en gran medida, también tuvo un claro reflejo en Hispania. Gades apoyó al bando de César mientras que los pompeyanos intentaron encontrar refugio en la campogibraltareña Carteia. Desde allí, tras la batalla de Munda en el año 45, Cneo Pompeyo intentó escapar haciéndose a la mar, perseguido por la flota de Gades al mando de Didio. Después de una tenaz resistencia, sus partidarios y él mismo fueron exterminados, y su cabeza llevada a Gades ante César el 12 de abril y expuesta a la vista de todos sus habitantes.

El asesinato de César, sobre el que gira en gran medida la novela de José Antonio Ortega, se produce un año después, en el 44 antes de Cristo, pero la historia de Balbo prosiguió luego: de hecho, organizó un partido cesariano en apoyo de Octavio frente a Marco Antonio, otros de los protagonistas de este libro. Cuando ambos llegan a un acuerdo en el año 40 a. C., Balbo fue honrado con el consulado, siendo el primer no itálico en conseguirlo. Poco después se retira de la política activa para seguir apoyando a su sobrino.

Quiñones no pudo escribir su novela sobre los Balbo pero, en su libro “Las crónicas de Hispania”,  de 1985, nos dejó escrito un poema que podría prefigurar su opinión sobre dicho personaje y sobre su tiempo, con alusiones al teatro romano que la familia Balbo construyó o al garum que procedía de Baelo Claudia, aunque no mencione a las “puellae gaditanae”, las bailarinas de Gades, que hicieron sonar sus crótalos en la Roma imperial:

BALBO

Cádiz, quinta década antes de Cristo
Naves no han de llegar con este viento
y todo está ya a punto, dispuestas
las vestimentas y las máscaras,
limpios el escenario, el graderío…

Hablaba el amo de que muchos
vendrían también por la Calzada Grande
de la mar, pero apenas si he visto forasteros.

Van el vino y el gárum a sobrar en las ánforas,
y estos tiempos contrarios harán ruina
la representación.

El señor quiso
que los esclavos viéramos ayer el ensayo final
de su drama en honor del César
apuñalado en Roma. “Mi tragedia –decía,
y esta mañana volví a oírselo−
ha de traer aquí gente de toda
la Bética, herirá los corazones,
secará los pozos…”

Pero el viento borraba las palabras
de los actores, arremolinaba
contra sus caras los ropajes,
la arena enceguecía al coro.

Y ahora no hay nadie. Sólo sus dolidas
fidelidad, soberbia,
se obstinan en mover los hilos muertos de la trama.

Ese es el contexto sobre el que José Antonio Ortega ha construido una novela hábil, eficaz en su planteamiento, rigurosa en su contexto y amena bajo las condiciones habituales de la novela histórica. Bajo una espléndida edición de GoodBooks, el hilo argumental se centra en un crimen que no llegó a ser resuelto y que habría tenido lugar quince años antes del asesinato de Julio César, a partir de que el futuro emperador alcance su primer consulado en el año 59 antes de Cristo.

La secuencia histórica de esta narración transcurre durante la transición de la República al Imperio, pero brinda algunas claves que dibujan una versión original del célebre magnicidio de los idus de marzo. Aunque existen personajes de ficción –como la ardiente Clio–, la novela de Ortega está habitada por personalidades que existieron y que han dejado un rastro muy diverso en la historia, desde Cleopatra y Marco Antonio o la controvertida relación de este con Gayo Octavio, que luego habría de convertirse en César Augusto. Ortega sabe dibujar también, con tanto rigor como soltura, a personajes secundarios de esa misma atmósfera, como es el caso de Atia Balba, fémina reverendísima, un ejemplo clásico de matrona romana: que nadie lo dude, sea dios o no lo sea, concluía su leyenda.

Ortega nos plantea una novela llena de información sobre la antigüedad romana y partiría de un supuesto manuscrito firmado por Lucio Cornelio Balbo El Menor entre los 9 y 10 de nuestra era, poco antes de su muerte en la colonia romana de Norba Caesarina. Tras la muerte de César, Balbo el mayor se posicionará a favor de Octavio y asistirá a su guerra con Marco Antonio.

El autor de esta novela, José Antonio Ortega, nació en Los Barrios,  el 4 de enero de 1965. Periodista y licenciado en Ciencias Políticas y Sociología, hasta la fecha ha publicado cuentos y poemas en antologías compartidas y revistas literarias, tanto en España como en el exterior, y tres libros: “El Reino de las Sirenas” (Ediciones Atlantis, 2011), una sorpresa literaria en toda regla; “El clan de los ilusos” (Publicaciones del Sur, 1999) y “Viaje de regreso” (1996). Sin embargo, desde niño le gustaron las películas de romanos y los libros que transcurrían en dicha etapa histórica. Así que cuando empezaba a soñar con la literatura, con tan sólo catorce años, decidió escribir una historia que transcurría en un circo de Roma y que, lógicamente, decidió que nunca viera la luz. Ahora, durante los últimos tres años, se ha reconciliado con ese mismo ámbito, con mucha más experiencia literaria y una clara concepción del artefacto que supone la construcción de una novela.

El periodismo, que ha cultivado en Europa Sur, El Faro de Algeciras Información, Viva Campo de Gibraltar, o en el periódico digital Noticias de la Villa, le ha brindado la experiencia necesaria en materia de documentación para trazar un formidable retrato coral de la Roma imperial, con un lenguaje sabiamente inspirado en las traducciones clásicas latinas. Se trata de un simple ropaje porque, más allá de las convenciones de la historiografía, el relato que urde deja escapar siempre al narrador de raza que encierra y que ahora corona con la precisión de un orfebre y con la intrepidez de un aventurero, algo más que la ficción de un enigma. Quizá en el secreto de los Balbo podamos descubrir otros secretos de la historia y de nuestro propio mundo. Lo que ya ha dejado de ser un secreto es la calidad literaria de quien lo escribe.

 

Juan José Téllez


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PRESENTACIÓN DEL LIBRO EL SECRETO DE LOS BALBO EN ALGECIRAS

La novela perdida de Fernando Quiñones

José A. Ortega presentó el pasado martes, 26 de abril, El Secreto de los Balbo en la XXXI Feria del Libro de Algeciras.

El acto tuvo lugar en el Centro Documental José Luis Cano y contó con la presencia de la delegada de Cultura del Ayuntamiento de Algeciras, Pilar Pintor, y el vicepresidente de la Fundación Provincial de Cultura, Salvador Puerto. También participó Miguel Vega, técnico de la Delegación de Cultura de Algeciras, que dio lectura a un texto del periodista y escritor Juan José Téllez dedicado a Ortega y a su nueva y última obra. El director de programación y contenidos del Centro Andaluz de las Letras tenía prevista su asistencia a esta presentación pero a última hora no pudo acudir por motivos de agenda.

La nueva obra del escritor barreño, publicada por Editorial GoodBooks, y a la venta desde el pasado 23 de febrero, se centra en las vidas de Lucio Cornelio Balbo El Mayor y Lucio Cornelio Balbo El Menor, personajes originarios de Cádiz que gozaron de notable protagonismo en la Roma del siglo I a. C.

“La novela perdida de Fernando Quiñones”. Con esta expresión se refirió el exdirector del diario Europa Sur al libro del autor barreño. “José Antonio Ortega, probablemente, no sepa que ha escrito la novela perdida de Fernando Quiñones. El escritor gaditano soñó, en su día, con escribir una larga narración sobre los Balbo –tío y sobrino–, quienes consiguieron la ciudadanía romana para todos los gaditanos y apoyaron a César en la guerra civil”, fueron las primeras palabras del conocido periodista y escritor algecireño, en boca de Miguel Vega.

“El periodismo, que ha cultivado en Europa Sur, El Faro de Algeciras Información, Viva Campo de Gibraltar, o en el periódico digital Noticias de la Villa, le ha brindado (a José A. Ortega) la experiencia necesaria en materia de documentación para trazar un formidable retrato coral de la Roma imperial, con un lenguaje sabiamente inspirado en las traducciones clásicas latinas. Se trata de un simple ropaje porque, más allá de las convenciones de la historiografía, el relato que urde deja escapar siempre al narrador de raza que encierra y que ahora corona con la precisión de un orfebre y con la intrepidez de un aventurero, algo más que la ficción de un enigma. Quizá en ‘El secreto de los Balbo’ podamos descubrir otros secretos de la historia y de nuestro propio mundo. Lo que ya ha dejado de ser un secreto es la calidad literaria de quien lo escribe”, afirma Téllez.

J. A. Ortega agradeció a la Editorial GoodBooks su apuesta por la publicación de “El Secreto de los Balbo” y también mostró su gratitud a las personas que colaboraron con él en algunas fases de la elaboración de este nuevo libro. Además, apuntó algunas reflexiones sobre lo que perdura del legado de Roma y la Antigüedad Clásica en nuestros días, así como sobre la importancia de la investigación histórica para explicar el presente, afrontar con mejores perspectivas los problemas del mundo de hoy y contribuir a la prosperidad y el desarrollo de los pueblos.

El argumento de “El Secreto de los Balbo” gira en torno a un supuesto crimen nunca resuelto, ocurrido 15 años antes de la muerte de César y los enredos políticos que se suceden desde que el célebre dictador romano accede a su primer consulado (59 a. C.) hasta que alcanza el poder absoluto.

La novela, no obstante, ofrece a lo largo de todas sus páginas una versión novedosa respecto al desarrollo de muchos de los hechos de la época sobre los que se tienen noticias y plantea alguna que otra hipótesis que sorprende. En particular, sobre la conspiración y el magnicidio de los idus de marzo del 44 a. C., sobre el idilio amoroso entre Cleopatra, reina de Egipto, y Marco Antonio, y sobre la relación de este último con Gayo Octavio, que luego habría de convertirse en César Augusto. Además, está repleta de detalladas referencias tanto históricas como literarias, fruto de una amplia e intensa labor de documentación y consulta de numerosas fuentes.

Ortega ya presentó “El Secreto de los Balbo” en Los Barrios, con notable éxito de público, el pasado 10 de marzo, llenando la amplia sala del Edificio Pósito, y tiene previsto presentarla en Cádiz el próximo día 11 de mayo, así como en El Puerto de Santa María, en una fecha aún por concretar.


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J. A. Ortega en el Coliseo

J.A. Ortega y el secreto de los Balbo – temporamagazine.com

El pasado 23 de febrero, José A. Ortega publicó su novela “El secreto de los Balbo” y ha sido tan amable de hablarnos de su última novela. Periodista y licenciado en Ciencias Políticas y Sociología -por la Universidad Complutense de Madrid y por la UNED respectivamente-, ha trabajado para los periódicos Europa Sur, El Faro de Algeciras Información, Viva Campo de Gibraltar y La Verdad del Campo de Gibraltar, así como en la radio. Fue cofundador y director del periódico Los barrios Información y corredactor y coeditor de La Crónica del Estrecho y Sáhara Libre. También ha participado en la redacción y edición de trabajos como La historia de Los Barrios en Imágenes, con motivo de la celebración del tercer centenario de la Villa, y de memorias de personajes conocidos de la comarca campogibraltareña. Hasta la fecha ha publicado la recopilación de relatos breves titulada “Viaje de regreso” (1996) y dos novelas: “El clan de los ilusos” (Publicaciones del sur, 1999) y “El Reino de las Sirenas” (Ediciones Atlantis, 2011). Además de cuentos y poemas en antologías compartidas, tanto en España como en el exterior, y en revistas literarias, así como numerosos artículos de opinión, reportajes y entrevistas. Sin más dilación iniciamos el diálogo sobre esa antigua  familia gaditana que tan bien nos plasma en su novela histórica.

¿Por qué la antigua Roma?

En honor a la verdad, porque siempre me fascinaron las películas de romanos. Yo soy de esa generación que creció en los setenta viendo repuestas en TV, especialmente en los días de Semana Santa, aquellas grandes superproducciones de Hollywood dedicadas a la historia de Roma. “Ben-hur” (1959), de Willliam Wyler, con Charlton Heston de protagonista, y su espectacular carrera de cuadrigas; “Quo vadis” (1951), de Mervyn LeRoy, basada en la novela de Henryk Sienkiewicz, con Robert Taylor, Deborah Kerr y Peter Ustinov en el memorable papel de Nerón; “The Robe” (“La Túnica Sagrada”) (1953), de Henry Koster, con Richard Burton, Jean Simmons y Victor Mature; “Cleopatra” (1963), de Joseph L. Mankiewicz, con la inigualable Elizabeth Taylor, Richard Burton y Rex Harrison; “Julio César” (1953), también de Mankiewicz, con el hoy ya mítico Marlon Brando en el papel  de Marco Antonio, y otros tantos largometrajes, de menor cartel mediático que los mencionados, quizás, pero igual de interesantes y apasionantes para mí, que contribuyeron a incentivar mi imaginación. Del mismo modo que contribuyeron los muchos comics que leí siendo apenas un crío. En particular los de “El Jabato” y “El Capitán Trueno”, de Editorial Bruguera, si mal no recuerdo. No en vano el primer borrador de novela que redacté, cuando solo contaba quince o tal vez dieciséis años, con mi primera máquina de escribir marca Hispano Olivetti, tenía por escenario Roma, Y, por cierto, todavía lo conservo.

¿Queda lejos la época romana? ¿Qué elementos han pervivido?

Desde luego, queda menos lejos de lo que a veces el común de la ciudadanía se pudiera pensar. La huella de la civilización romana no solo perdura, sino que continuará perdurando por mucho tiempo. La lengua en la que nos comunicamos, buena parte del Derecho por el que se rige nuestro ordenamiento jurídico, muchas de nuestras costumbres y tradiciones constituyen el legado de Roma y su Imperio a la posteridad. Además de todas las construcciones (vías, basílicas, villas, templos, puentes, acueductos, teatros, anfiteatros, circos, etc) cuyos restos se conservan en infinidad de rincones de este Viejo Continente, especialmente la Europa Mediterránea, así como el Norte de África, Asia Menor y Oriente Medio, recordándonos no solo su poderío, su grandeza, sino también su pragmatismo.

¿A qué se debe su gran interés por la antigüedad romana?

La Antigüedad romana, que no es sino componente de una entidad mayor, la que designamos desde el punto de vista historiográfico con la expresión Antigüedad Clásica, forma parte de nuestras remotas señas de identidad como europeos. Decía yo una vez en una entrevista que es imposible vivir junto al mar y no sentirse atraído por su encanto… Lo mismo se puede decir en cuanto a lo de vivir en una tierra como la nuestra, Hispania, una de las más destacadas provincias del que fuera Imperio Romano. Es difícil vivir junto a las Columnas de Hércules, cerca de lo que fuera Carteia, a escasa distancia de Baelo Claudia, a orillas de lo que los romanos llamaron Mare Nostrum o Mare Internum, y no experimentar interés, fascinación, a poco que se tenga un mínimo conocimiento acerca de nuestra Historia, por una civilización como aquella que tuvo, como ninguna otra hasta entonces, vocación de universalidad…

¿Cómo se inició en la Historia y qué le llevó a utilizarla como vehículo para contar historias?

Quien se dedica a escribir ama la historia. Por devoción y por obligación. Y, por supuesto, quien se dedica a la narrativa, todavía con más motivo. Porque los primeros narradores conocidos fueron, en realidad, historiadores. O al revés. Dicho de otro modo, en todo escritor hay una vocación de historiador. Así que como individuo con vocación por la literatura desde una temprana edad era inevitable que me inclinase por la Historia como una de mis áreas predilectas de conocimiento. Lo cual no quiere decir que tuviera en el pasado y tenga en el presente la intención definida de dedicarme a la historiografía o a cultivar con mayor o menor exclusividad el género de la novela histórica…

¿Qué temas le interesa más de la Historia? ¿Y de la Historia de España?

De la Historia Universal, aparte de la Antigüedad Clásica, es decir, Grecia y Roma, me gustaría mucho escribir sobre la cultura escandinava. Me encantaría dedicar mi atención a los pueblos vikingos y novelar sobre algunos de sus grandes mitos. También me apetece probar con el Antiguo Egipto. ¿A qué fabulador no le tienta la enigmática civilización que durante milenios creció a orillas del Nilo y construyó las pirámides? Y alguna que otra vez se me ha pasado por la cabeza adentrarme en un campo un tanto espinoso como es el de la religión y todo lo que rodea a la figura de Jesús de Nazaret. En lo que se refiere a la Historia de España, me atrae mucho la idea de centrarme en los pueblos que habitaban el sur de la Península Ibérica, lo que hoy es Andalucía, antes de la llegada de los romanos.

Ha trabajado para varios periódicos y siempre le ha interesado la historia gaditana, lo que me lleva a preguntarle sobre dos noticias relacionadas con Cádiz que han salido hace poco. ¿Qué le parece la teoría del filólogo Alberto Porlan en su obra reciente Tartessos. Un nuevo paradigma (Libros de la Herida, 2015) de situar la capital del mítico reino en una isla fluvial del río Barbate?

Conozco la teoría, pero carezco de los elementos de juicio necesarios para poder valorarla debidamente. En cualquier caso, está meridianamente claro que es en el cuadrante suroeste de la Península Ibérica donde se ubica esta civilización.

¿Entonces qué hacemos con los supuestos restos hallados en Sanlúcar de Barrameda por Manuel Cuevas? ¿Estamos ante Tartessos o ante la Atlántida?

Me reitero en lo que decía en mi respuesta a la pregunta anterior. Independientemente de las investigaciones y las especulaciones sobre la situación concreta de su capital, lo que parece evidente es que los tartesios se extendieron sobre parte de lo que hoy son las provincias de Cádiz, Huelva e incluso Sevilla. Y es evidente que hubo una estrecha relación entre su civilización y el mito platónico de La Atlántida. Pero ya que hablamos de la cuestión me voy a permitir recordar un detalle, quizá anecdótico, aunque significativo, que me ha venido a la memoria: el hecho de que el propio Cicerón en más de una ocasión se refiriera a Balbo El Gaditano, con el que mantuvo cierta amistad, como el tartesio…

La novela El secreto de los Balbo está dedicada a un personaje histórico y a su gens bastante desconocidos por el público, además con el incentivo de que sus vidas se desarrollaron a finales de la República romana. ¿Qué atractivo tiene Lucio Cornelio Balbo el Menor y su tío –Lucio Cornelio Balbo el Mayor– para que protagonizaran su novela?

El detalle de que fueran gaditanos para mí ha sido determinante. Y, desde luego, también el hecho de su cercanía a varios personajes que marcan los años del siglo I a. C. y el período de crisis de la República que derivaría en el régimen autocrático de los césares. Me refiero a personajes de la talla de Gneo Pompeyo Magno y, sobre todo, Gayo Julio César, pero también a Marco Tulio Cicerón, Marco Antonio y Gayo Octavio Turino, futuro César Augusto. En los textos clásicos no abundan las menciones a los Balbo de Cádiz, pero las registradas son bastantes significativas. Tanto Lucio Cornelio Balbo El Mayor como su sobrino, Lucio Cornelio Balbo El Menor, fueron figuras muy relevantes en su tiempo. Balbo El Mayor fue el primer ciudadano no nacido en Italia que alcanzó la más alta magistratura del estado romano, el consulado. Y Balbo El Menor, por su parte, además de llegar a ser procónsul en África, fue el primer ciudadano no nacido en la península italiana en celebrar un triunfo en Roma.

Portada del libro "El Secreto de los Balbo"¿Qué puede encontrar el lector en esta novela?

Los interesados por la Historia, y con más motivo aún los apasionados por la Historia de Roma en particular, creo que pueden encontrar una visión novedosa respecto a muchos de los acontecimientos de la época de la que hablamos. Alguna que otra anécdota curiosa. Perfiles distintos de muchos de los personajes protagonistas de dichos acontecimientos que, cuando menos, ponen en entredicho parte de lo que sobre todos ellos se nos ha contado. Revelaciones, supuestas, pero verosímiles, sobre la conspiración que culminó con el asesino de Julio César los idus de marzo del 44 a. C., sobre la relación entre Marco Antonio y Cleopatra, reina de Egipto, y sobre la vida del joven Octavio, futuro Augusto, y su madre, Atia Balba Cesonia. Pero, además, pueden encontrar información y entretenimiento.

No es la primera vez que se usa el recurso de unas memorias escritas por el protagonista y perdida por los avatares del tiempo –Robert Graves (en Yo, Claudio y Claudio el dios y su esposa Mesalina), Marguerite Yourcenar (en Memorias de Adriano) o Pierre Grimal (en Memorias de Agripina)–. ¿Qué ocurrió con las memorias de Lucio Cornelio Balbo el Menor? ¿Podemos rastrearlas en las fuentes que conservamos actualmente? ¿Qué se contaban en ellas?

En realidad, no se conserva copia de ningún texto escrito por los Balbo. Pero sí consta que tanto tío como sobrino escribieron. El caso de Balbo El Mayor es llamativo porque hay quien le coloca, junto a Aulo Hircio, otro personaje coetáneo suyo, miembro del circulo de amigos y allegados de César, como colaborador en la redacción de parte de las obras cuya autoría se atribuye al dictador, entre ellas las crónicas sobre la Guerra de África y sobre la Guerra de Alejandría. Por su parte, Balbo El Menor hizo sus pinitos en el género de la tragedia y también redactó un texto de carácter religioso dedicado al dios Himeneo, en su calidad de pontífice. En una época como aquella, por cierto, en la que, curiosamente, y como dijo alguna vez Cicerón, todo el mundo escribía libros. Claro que cuando Cicerón hablaba de todo el mundo se refería a una élite de la élite dentro de la sociedad romana.

Los dos Balbo se codearon con personajes de primer orden en sus vidas, Cayo Julio César y Augusto son algunos de ellos. ¿Cuáles fueron sus relaciones? ¿Qué otros personajes surgen en esta novela?

Los Balbo fueron amigos íntimos y confidentes de Gayo Julio César y también del heredero de este, el futuro Augusto. Es decir, participaron activamente en la actividad política de aquellos años en que la República romana transitaba hacia un régimen que podría considerarse monárquico sin serlo. Pero, como comentaba en la respuesta a una pregunta anterior, también mantuvieron una estrecha relación de amistad con el gran orador Marco Tulio Cicerón, uno de los grandes hombres que marcan la historia de la República romana durante el siglo I a. C.; con Gneo Pompeyo Magno, aliado primero y enemigo después de César; Marco Antonio el triunviro; Atia Balba Cesonia, la madre del joven Gayo Octavio Turino, luego conocido como César Augusto; Marco Licinio Craso, que junto a César y a Pompeyo constituyeron el que sería el primer triunvirato; Marco Vipsanio Agripa y Gayo Cilnio Mecenas, amigos y estrechos colaboradores del joven Octavio, futuro Princeps; Marco Emilio Lépido, miembro del segundo triunvirato; Quinto Hortensio Hórtalo, el orador; el poeta Ovidio… En definitiva, con casi todos los ciudadanos más ilustres y más destacados de la vida pública romana durante el período del que estamos hablando.

¿Y por qué una novela histórica?

Porque, a la hora de novelar, la Historia, a la que, por cierto, ya los antiguos otorgaban un gran valor, no solo por relacionar hechos acaecidos en el pasado, sino por ser para los hombres y para los pueblos una importante fuente de enseñanza, proporciona a quien escribe un sinfín de recursos y posibilidades. En la Historia encontramos todos los arquetipos de seres humanos y todos los arquetipos de tramas y tragedias.

¿Cómo le ha influido su formación en el Periodismo y en las Ciencias Políticas y la Sociología a la hora de acercarse a la Historia o de escribir una novela histórica?

Aparte de en el modo de narrar, mi formación como periodista creo que ha influido en la inclinación a condensar la mayor cantidad de información posible y en el gusto por los datos. Supongo que mi formación en Ciencias Políticas y Sociología también ha podido ser para mí de utilidad, pero no creo que haya sido determinante. Lo que ha sido y sigue siendo determinante a la hora de acercarme a la Historia y a la hora de escribir es la afición a la literatura. La lectura y los libros constituyen, como todo el mundo sabe, junto a lo vivido, el principal alimento del que nos nutrimos los que nos dedicamos al oficio de las letras.

¿Por qué crees que vende la novela histórica? ¿Qué cree que puede aportar este género literario a la educación de los lectores? ¿Es una buena forma de acercarse a la Historia?

En mis años de estudiante, la Historia era una de las asignaturas que en nuestro sistema educativo contaba con más simpatía entre los alumnos, incluidos los de las ramas de ciencias. Y probablemente lo siga siendo. Porque reconstruir, describir y explicar el pasado es una actividad que, por mucho método científico que se le aplique, guarda una estrecha relación con lo que en el principio de los tiempos supuso para la humanidad fabular desde el momento en que los seres humanos tuvieron un mínimo dominio sobre el lenguaje. Y la fabulación siempre fue deleite no solo para el fabulador sino también para su público. Sin duda alguna, la novela histórica es una buena forma de acercarse a la Historia, claro que sí. Al menos, contribuye a despertar en el lector un mayor interés.

No es la primera vez que usted se adentra en la Historia para sacar una idea para una novela, ya con El reino de las sirenas (Ediciones Atlantis, 2011; Amazon, 2014 y 2015) nos trasladas al siglo XIX. ¿Cómo fueron sus comienzos como escritor?

Cuando no era más que un crío hice mis primeros pinitos escribiendo y dibujando comics, a pesar de que el dibujo se me daba terriblemente mal. Luego, siendo ya un adolescente, empecé a escribir mis primeros poemas (por aquel entonces la mayoría de los jóvenes enamorados lo hacíamos), mis primeros artículos, algún relato breve y dos o tres borradores de novelas, entre ellos uno dedicado a una historia de romanos que podría considerarse el embrión de lo que hoy, casi 35 años después, es “El Secreto de los Balbo”. La afición a los libros y la vocación por la literatura me han acompañado prácticamente desde que tengo uso de razón, aunque nunca me entregué a la labor de escribir con la constancia y el tesón que esta noble actividad requiere, porque hasta no hace mucho siempre llevé una vida tan disoluta, rebelde, desordenada y anárquica como lo es, en cierto modo, mi espíritu..

¿Qué rutina de trabajo «de escritor» sigue?

En los últimos 6 o 7 años ha sido cuando, más o menos, me he ajustado a una cierta rutina a la hora de escribir, pero poco, muy poco rigurosa. Normalmente, son los días de los fines de semana los que resultan para mí más productivos. Me hago acompañar de algo de música clásica y me encierro en mi pequeño estudio, que más bien parece una cueva, para sumergirme en el proyecto con el que ande atareado e ir añadiéndole líneas. Los días entre semana se me hace más complicado porque los problemas, los compromisos y los quehaceres cotidianos me distraen en exceso. Picasso dijo eso de que “la inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando”. Y es absolutamente verdad. Aunque yo lamento no haberle hecho demasiado caso.

¿Cuánto tiempo dedicó para documentarse? ¿Qué libros o autores ha utilizado sobre todo para documentarse? ¿Qué fuentes directas has usado?

Para “El Secreto de los Balbo” estuve documentándome a lo largo de varios meses antes de comenzar la redacción y también después de iniciada esta. Con la consulta de una muy extensa bibliografía que va reseñada en el apéndice final del libro y que incluye tanto textos que datan del período en el que se ubica la acción de la novela como textos de autores contemporáneos dedicados al estudio de la época. Los Comentarios sobre las Guerras de las Galias y sobre la Guerra Civil del propio Gayo Julio César. Los discursos de Cicerón y parte de la correspondencia que este mantuvo con familiares y amigos. Las obras algo más tardías de historiadores como Salustio, Plutarco, Floro, Veleyo Patérculo, Apiano y Dion Casio. Por su parte, entre los autores contemporáneos que me han sido de gran utilidad destacan el catedrático de Historia Antigua de la Universidad de Córdoba Juan Francisco Rodríguez Neila, con su excelente estudio sobre los Balbo; Anthony Everitt, con su análisis sobre la figura de Augusto; Tom Holland, con su entretenido y atinado resumen sobre el auge y la caída de la República; Hans Oppermann, con su biografía de César; Michael Parenti, con su muy particular visión de los hechos que desembocaron en el magnicidio de los idus de marzo del 44 a. C.,  y Ronald Syme, con su libro “La Revolución Romana”. Aunque la bibliografía que he utilizado es mucho más amplia.

¿Sabría decir entonces si hay más contenido histórico o novelesco en sus libros?

En “El Secreto de los Balbo” yo diría que hay mucho más contenido histórico que novelesco. Es verdad que incluye muchas escenas y situaciones que son imaginadas, pero también es verdad que todas esas escenas y situaciones imaginadas son verosímiles. Incluso aquellas que narran o describen sucesos de un modo o en un sentido que podría contradecir parte de lo que sabemos sobre la época a través de las distintas versiones ofrecidas por las fuentes clásicas. En “El Reino de las Sirenas”, sin embargo, sí que se encuentra mucho más contenido novelesco. Entre otras razones, porque no es una novela histórica propiamente dicha.

¿Cuánto tiempo te ha costado escribir esta novela?

Algo más de tres años. Quizá cuatro. Aunque es difícil cuantificar el tiempo que se destina a una tarea de este tipo. Porque incluso cuando uno está aparentemente inactivo o apartado de la redacción por un período determinado de tiempo se encuentra en realidad sumido en su concepción, en su estructuración, en su continuación…  Quiero decir que, cuando uno aborda el proyecto de escribir una novela, desde el primer momento que se pone manos a la obra se ve absorbido por esa complicada labor creativa y ya no se desconecta del todo de dicha labor hasta que no termina. Y, desde luego, no se termina cuando se llega al final, como cabría suponer, sino cuando se revisa y corrige. En definitiva, cuando se publica.

¿Crees que la novela histórica española podría llegar a alcanzar alguna vez el status de best-seller o es un mercado saturado?

La novela histórica está de moda desde hace unos años y la española también se ha visto beneficiada de ese tirón. ¿El mercado saturado? Puede que sí, puede que lo esté. Entre otras razones, porque cada vez se editan más libros (hoy día es más fácil publicar que antaño, aunque mucho más difícil tener éxito) y, paradójicamente, cada vez se lee menos.

¿Qué autores nos recomiendas internacionales y nacionales?

En lo que se refiere a autores internacionales, aparte de Robert Graves y Marguerite Yourcenar, yo recomiendo a Gerald Messadié, Christian Jacq, Mika Valtari, Konrad Hansen, Alain Darne, Bernard Simiot y Mary Renault, entre otros. En lo que se refiere a autores nacionales: a Julia Navarro, Matilde Asensi, Eslava Galán, Javier Sierra, Pérez Reverte, Jesús Maeso, Nacho Ares, José Calvo Poyato, Santiago Postiguillo y, muy especialmente, a Gabriel Castelló, gran conocer de la historia de Roma y todo lo relacionado con la Hispania Romana. También a mi conocido y casi paisano Cristóbal Tejón, que recientemente ha dedicado un magnífico libro a la figura de Bernardo de Gálvez, político y militar español, bastante desconocido del gran público, que desempeñó un papel relevante en la independencia de los Estados Unidos de América.

¿Por qué crees que en España no hacemos justicia con nuestra Historia y sus protagonistas como sí ocurre en países vecinos?

Bueno, yo creo que, en parte, esa afirmación tiene algo de tópico. Probablemente es verdad que no hemos puesto en valor la Historia de este país como se merece. Pero se ha hecho y se viene desarrollando un trabajo en ese sentido. Cada vez son más los autores que desentierran del olvido personajes y episodios relevantes de nuestro pasado más reciente y más lejano. Entre otras razones, gracias precisamente al “boom” de la novela histórica como género. Puede que haya pesado entre nuestra intelectualidad cierta aversión a resaltar lo patriótico, a presumir, digamos, de patriotismo, después de unas décadas durante las que se manipuló en exceso ese tipo de sentimiento. Y puede que esto haya influido para que nuestra literatura haya sido poco proclive a centrarse en temas de carácter histórico, que, además, siempre suelen ir acompañados de cierto debate político e ideológico, con lo que ello implica.

¿Tienes pensado adentrarte de nuevo en la novela histórica en su próximo trabajo? ¿Qué personaje o suceso le gustaría novelar?

En mi próximo trabajo no. De hecho, mi próxima novela, que ya he empezado a redactar, va a ser completamente diferente a lo que he escrito hasta la fecha. Con ella me adentro en el género policiaco y me recreo en la intriga. Más adelante no descarto retomar la novela histórica. Es un terreno en el que siento cómodo. Pero no tengo ahora mismo en mente ningún personaje ni suceso. Me rondan ideas. Como ya comenté en la respuesta a una de las preguntas anteriores, me apetece mucho novelar sobre los pueblos escandinavos y su mitología, sobre los primeros cristianos y sobre los tartesios. También quiero complementar con un nuevo relato “El Reino de las Sirenas”. Porque, además, me comprometí a ello. Y es muy probable que a Roma, con o sin los Balbo, le dedique un nuevo libro, si el tiempo, la salud y las ganas no me lo impiden.

Para concluir, actualmente nos encontramos en una época de recortes. ¿Por qué es imprescindible la inversión en la investigación histórica? ¿Cómo le explicaría a la sociedad la importancia de nuestro trabajo?

Resulta difícil responder a esta pregunta y no decir lo que otros muchos han dicho o dirían. No sé hasta qué punto es verdad eso de que el pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla. En cualquier caso, bien está que la conozca. Lo que sí sé que es verdad es que los pueblos que más invierten en la investigación y el conocimiento del pasado son los pueblos más civilizados, más cultos, más prósperos y más desarrollados del planeta. La historia, con la ayuda de otras ramas del saber, nos permite estudiar y analizar la evolución de las sociedades humanas a lo largo de las diferentes épocas y nos aporta luz y perspectiva sobre los problemas a los que nuestro mundo de hoy se enfrenta. Por eso no es de extrañar que ya en la remota antigüedad las epopeyas y las narraciones de carácter histórico fueran las manifestaciones literarias más valoradas. La memoria nos orienta, nos guía. Sin memoria, la civilización y la cultura no existirían.

Origen: J.A. Ortega y el secreto de los Balbo – temporamagazine.com


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J. A. Ortega firmando ejemplares de su último libro

Agradecimientos

Aunque ya expresé los agradecimientos debidos durante la presentación de “El Secreto de los Balbo”, quiero aprovechar la oportunidad que me brinda la tribuna de este medio –con el que tengo el honor y el placer de colaborar desde hace ya bastantes años– para volver a transmitir mi gratitud y mi público reconocimiento a quienes pusieron su granito de arena para que este libro sea una realidad y llegue a los lectores y para que su puesta de largo el pasado día 10 de marzo en la sala del edificio Pósito de Los Barrios fuera –modestia aparte– todo un éxito.

A Alberto Pertejo y a la Editorial GoodBooks por la acogida que dispensaron desde un principio a la idea de publicarlo. Al profesor José María Lázaro Bruña por la ayuda, el asesoramiento y el tiempo que me concedió durante la redacción. Sus apreciaciones relacionadas con detalles de la historia de Roma y de la Antigüedad Clásica, así como sus aportaciones en todo lo que se refiere al uso del latín y el griego, fueron para mí imprescindibles a la hora de culminar el trabajo.

Al diputado, y vicepresidente de la Fundación Provincial de Cultura, Salvador Puerto, por su apoyo. Al director del Instituto de Estudios Campogibraltareños, Ángel J. Sáez Rodríguez, por su participación en dicha presentación y por los comentarios que dedicó al contenido del libro, con una intervención documentada que, desde un punto de vista académico e intelectual, enriqueció notablemente el acto. Y a mi viejo y querido amigo Alfonso Pecino, que fue quien medió para que Ángel J. Sáez Rodríguez estuviera presente.

También al concejal delegado de Cultura del Ayuntamiento de Los Barrios, Manuel Molina, por su presencia y por poner a disposición de un servidor el edificio Pósito para presentar en sociedad esta novela histórica en la que –con alguna que otra interrupción– he estado liado los últimos cuatro años.

Por supuesto, a mi muy querido amigo Manolo Guillén, por la realización del vídeo que sirve de introducción a la propia obra y que espero pueda difundirse en breve a través de las diferentes redes sociales, no solo para su promoción, sino también por su valor divulgativo. Al compañero Ángel González, artista de la radio, que  en dicho vídeo dio voz a Lucio Cornelio Balbo El Menor, como personaje protagonista del relato. A los demás colegas que se molestaron en ayudar en el montaje audiovisual. Y, cómo no, al amigo Paco Campaña, que ejerció de maestro de ceremonias, a pesar de sus múltiples ocupaciones, todo lo bien que él sabe hacerlo.

También a los numerosos familiares, allegados, vecinos y conocidos que tuvieron el detalle de acudir a la cita. No solo por el hecho de acudir, como ya dije durante la propia presentación, sino por el afecto que siempre me muestran.

Pero esta lista no estaría completa si no hago referencia a las fuentes que me fueron de utilidad a la hora de escribir, aunque no las relacione una a una por razones de espacio. Una muy extensa bibliografía que incluye tanto textos clásicos como textos de autores contemporáneos dedicados al estudio de la época, entre los que destaco el del hoy catedrático de Historia Antigua de la Universidad de Córdoba Juan Francisco Rodríguez Neila, con el que, por cierto, he tenido el gusto de contactar no hace mucho.

Y tampoco estaría completa sin mencionar a los Balbo de Cádiz, Lucio Cornelio Balbo El Mayor y Lucio Cornelio Balbo El Menor, que fueron la excusa que me llevó a profundizar en el conocimiento de un período de la Historia de Roma que ya me apasionaba y que ahora me apasiona aún más.

Viva Campo de Gibraltar, 18 de marzo de 2016


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Presentación en Los Barrios del libro El Secreto de los Balbo

El Pósito se llena con la presentación de El Secreto de los Balbo

El acto que sirvió para la puesta de largo de la nueva obra de J. A. Ortega congregó a unas doscientas personas y contó con la participación del vicepresidente de la Fundación Provincial de Cultura de la Diputación de Cádiz, Salvador Puerto Aguilar; el concejal delegado de Cultura del Ayuntamiento de Los Barrios, Manuel Molina García, y el director del Instituto de Estudios Campogibraltareños, Ángel J. Sáez Rodríguez.

La última obra del autor barreño, publicada por Editorial GoodBooks y con Lucio Cornelio Balbo El Mayor y Lucio Cornelio Balbo El Menor, personajes de origen gaditano que gozaron de notable protagonismo en la Roma del siglo I a. C., como protagonistas, fue presentada el pasado jueves, 10 de marzo, en la sala del Edificio Pósito de Los Barrios.

El vicepresidente de la Fundación provincial de Cultura, Salvador Puerto, elogió las virtudes de Ortega, al que conoce desde hace más de 20 años, y alabó su ya larga trayectoria profesional como periodista. Por su parte, el concejal delegado de Cultura, Manuel Molina, destacó la importancia de promocionar la actividad cultural en el municipio y apoyar a quienes son actores de la misma. En tanto que el director del Instituto de Estudios Campogibraltareños, Ángel J. Sáez Rodríguez, con una muy brillante intervención, comentó y desglosó el texto del escritor barreño, resaltando el alto grado de rigor histórico y la riqueza intelectual de su contenido, así como la ambientación y la descripción de los personajes de la novela.

J. A. Ortega agradeció a la Editorial GoodBooks su apuesta por la publicación de “El Secreto de los Balbo” y también mostró su gratitud a las personas que colaboraron con él en algunas fases de la elaboración de este nuevo libro. Además, apuntó algunas reflexiones sobre lo que perdura del legado de Roma y la Antigüedad Clásica en nuestros días, así como sobre la importancia de la investigación histórica para explicar el presente, afrontar con mejores perspectivas los problemas del mundo de hoy y contribuir a la prosperidad y el desarrollo de los pueblos.

La presentación, para la que hizo de maestro de ceremonias el conocido periodista campogibraltareño Paco Campaña, empezó con la proyección de un vídeo de unos 20 minutos de duración en el que se efectúa una introducción sobre la figura de los Balbo de Cádiz y su irrupción en la Historia.

Entre los asistentes a esta cita estuvieron los exalcaldes de Los Barrios Miguel Domínguez, Alonso Rojas y Juan Montedeoca; el exalcalde de Algeciras, Patricio González; la exdelegada provincial de Bienestar Social de la Junta de Andalucía, Manuela Guntiñas, y el Cronista Oficial de la Villa, José Manuel Algarbani.

El argumento de “El Secreto de los Balbo” gira en torno a un supuesto crimen nunca resuelto, ocurrido 15 años antes de la muerte de César y los enredos políticos que se suceden desde que el célebre dictador romano accede a su primer consulado (59 a. C.) hasta que alcanza el poder absoluto.

La novela, no obstante, ofrece a lo largo de todas sus páginas una versión novedosa respecto al desarrollo de muchos de los hechos de la época sobre los que se tienen noticias y plantea alguna que otra hipótesis que sorprende. En particular, sobre la conspiración y el magnicidio de los idus de marzo del 44 a. C., sobre el idilio amoroso entre Cleopatra, reina de Egipto, y Marco Antonio, y sobre la relación de este último con Gayo Octavio, que luego habría de convertirse en César Augusto. Además, está repleta de detalladas referencias tanto históricas como literarias, fruto de una amplia e intensa labor de documentación y consulta de numerosas fuentes.


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Invitación para la presentación del libro El Secreto de los Balbo

J. A. Ortega presentará El Secreto de los Balbo el 10 de marzo en el Pósito

La nueva obra del escritor barreño, publicada por Editorial GoodBooks, y a la venta desde el pasado 23 de febrero, se centra en la figura de un personaje de origen gaditano que gozó de notable protagonismo en la Roma de César.

Cartel de la presentación del libro El Secreto de los Balbo

La sala del Edificio Pósito será el escenario de la presentación de “El Secreto de los Balbo”, el nuevo y último libro de José A. Ortega. El acto tendrá lugar el 10 de marzo, a partir de las 19.30 horas, y contará con la participación del vicepresidente de la Fundación Provincial de Cultura de la Diputación de Cádiz, Salvador Puerto Aguilar; el concejal delegado de Cultura del Ayuntamiento de Los Barrios, Manuel Molina García, y el director del Instituto de Estudios Campogibraltareños, Ángel J. Sáez Rodríguez.

“El Secreto de los Balbo”, publicado por la Editorial GoodBooks y ya a la venta en librerías desde el pasado 23 de febrero, es una crónica novelada sobre uno de los períodos más apasionantes de la historia de Roma contada a través de uno de sus protagonistas. Un personaje de origen gaditano que, pese a no ser muy conocido del gran público, tuvo un protagonismo notable en muchos de los acontecimientos que se sucedieron durante la transición de la República al Imperio. Lucio Cornelio Balbo El Menor, sobrino de Lucio Cornelio Balbo El Mayor, amigo y confidente de Gayo Julio César.

El argumento gira en torno a un supuesto crimen nunca resuelto, ocurrido 15 años antes de la muerte del célebre dictador, y los enredos políticos que se suceden desde que este ínclito ciudadano romano accede a su primer consulado (59 a. C.) hasta que alcanza el poder absoluto.

El texto, no obstante, ofrece a lo largo de todas sus páginas una versión novedosa respecto al desarrollo de muchos de los hechos de la época sobre los que se tienen noticias y plantea alguna que otra hipótesis que sorprende. En particular, sobre la conspiración y el magnicidio de los idus de marzo del 44 a. C., sobre el idilio amoroso entre Cleopatra, reina de Egipto, y Marco Antonio, y sobre la relación de este último con Gayo Octavio, que luego habría de convertirse en César Augusto. Además, está repleta de detalladas referencias tanto históricas como literarias, fruto de una amplia e intensa labor de documentación y consulta de numerosas fuentes.

Balbo El Menor

Lucio Cornelio Balbo El Menor, destacado político y militar nacido en Gades hacia el año 75 a. C., participó en la Conquista de las Galias y desempeñó un importante papel en la Guerra Civil que enfrentó a los partidarios de César con los de Gneo Pompeyo Magno, combatiendo en las campañas de Oriente, Egipto, África e Hispania. En su cursus honorum llegó a los cargos de cuestor, propretor y procónsul. Fue miembro del Senado, contó con la amistad y confianza de Augusto y celebró un triunfo el año 19 a. C. por sus victorias sobre los gétulos y los garamantes en tierras norteafricanas, convirtiéndose en el primer ciudadano no nacido en la Península Itálica en gozar de tal distinción.

También patrocinó, gracias a su fortuna, el engrandecimiento y embellecimiento de su ciudad natal, así como la construcción de varios edificios públicos en la capital del gran imperio (entre ellos un teatro consagrado el 13 a. C., que fue ya tenido como una joya de la arquitectura entre sus contemporáneos), e incluso se ejercitó en el oficio de las letras, al igual que otros muchos representantes de la nobleza y la clase ecuestre de su tiempo.

Reseña biográfica

  1. A. Ortega nació en Los Barrios, provincia de Cádiz, el 4 de enero de 1965. Es periodista y licenciado en Ciencias Políticas y Sociología.

Hasta la fecha ha publicado cuentos y poemas en antologías compartidas y revistas literarias, tanto en España como en el exterior, y tres libros: “El Reino de las Sirenas” (Ediciones Atlantis, 2011); “El clan de los ilusos” (Publicaciones del Sur, 1999) y “Viaje de regreso” (1996).

Asimismo tiene en su haber numerosos artículos de opinión, reportajes y entrevistas y textos para obras de recopilación histórica y de memorias de personajes conocidos de la comarca campogibraltareña, en la que reside, como fruto de su carrera profesional.

Ha trabajado para los periódicos Europa Sur y El Faro de Algeciras Información. En la actualidad escribe para el diario Viva Campo de Gibraltar, colabora con el periódico digital Noticias de la Villa y es asiduo de tertulias y programas informativos y de entretenimiento en espacios radiofónicos de diferentes emisoras locales.


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Portada del libro "El Secreto de los Balbo"

El Secreto de los Balbo estará en las librerías a partir del 23 de febrero

La nueva obra de J. A. Ortega, publicada por Editorial GoodBooks, se centra en la figura de un personaje de origen gaditano que gozó de notable protagonismo en la Roma de César y será presentada el próximo mes de marzo.

El nuevo y último libro del periodista y escritor barreño es una crónica novelada sobre uno de los períodos más apasionantes de la historia de Roma contada a través de uno de sus protagonistas. Un personaje de origen gaditano que, pese a no ser muy conocido del gran público, tuvo un protagonismo notable en muchos de los acontecimientos que se sucedieron durante la transición de la República al Imperio. Lucio Cornelio Balbo El Menor, sobrino de Lucio Cornelio Balbo El Mayor, amigo y confidente de Gayo Julio César.

Contraportada del libro "El Secreto de los Balbo"El argumento gira en torno a un supuesto crimen nunca resuelto, ocurrido 15 años antes de la muerte del célebre dictador, y los enredos políticos que se suceden desde que este ínclito ciudadano romano accede a su primer consulado (59 a. C.) hasta que alcanza el poder absoluto.

El texto, no obstante, ofrece a lo largo de todas sus páginas una versión novedosa respecto al desarrollo de muchos de los hechos de la época sobre los que se tienen noticias y plantea alguna que otra hipótesis que sorprende. En particular, sobre la conspiración y el magnicidio de los idus de marzo del 44 a. C., sobre el idilio amoroso entre Cleopatra, reina de Egipto, y Marco Antonio, y sobre la relación de este último con Gayo Octavio, que luego habría de convertirse en César Augusto. Además, está repleta de detalladas referencias tanto históricas como literarias, fruto de una amplia e intensa labor de documentación y consulta de numerosas fuentes.

Balbo El Menor

Lucio Cornelio Balbo El Menor, destacado político y militar nacido en Gades hacia el año 75 a. C., participó en la Conquista de las Galias y desempeñó un importante papel en la Guerra Civil que enfrentó a los partidarios de César con los de Gneo Pompeyo Magno, combatiendo en las campañas de Oriente, Egipto, África e Hispania. En su cursus honorum llegó a los cargos de cuestor, propretor y procónsul. Fue miembro del Senado, contó con la amistad y confianza de Augusto y celebró un triunfo el año 19 a. C. por sus victorias sobre los gétulos y los garamantes en tierras norteafricanas, convirtiéndose en el primer ciudadano no nacido en la Península Itálica en gozar de tal distinción.

También patrocinó, gracias a su fortuna, el engrandecimiento y embellecimiento de su ciudad natal, así como la construcción de varios edificios públicos en la capital del gran imperio (entre ellos un teatro consagrado el 13 a. C., que fue ya tenido como una joya de la arquitectura entre sus contemporáneos), e incluso se ejercitó en el oficio de las letras, al igual que otros muchos representantes de la nobleza y la clase ecuestre de su tiempo.

La novela, en la que el autor ha estado trabajando a lo largo de los últimos cuatro años, estará en las librerías a partir del 23 de febrero y será presentada en Los Barrios el próximo mes de marzo.

Reseña biográfica

J. A. Ortega nació en Los Barrios, provincia de Cádiz, el 4 de enero de 1965. Es periodista y licenciado en Ciencias Políticas y Sociología.

Hasta la fecha ha publicado cuentos y poemas en antologías compartidas y revistas literarias, tanto en España como en el exterior, y tres libros: “El Reino de las Sirenas” (Ediciones Atlantis, 2011); “El clan de los ilusos” (Publicaciones del Sur, 1999) y “Viaje de regreso” (1996).

Asimismo tiene en su haber numerosos artículos de opinión, reportajes y entrevistas y textos para obras de recopilación histórica y de memorias de personajes conocidos de la comarca campogibraltareña, en la que reside, como fruto de su carrera profesional.

Ha trabajado para los periódicos Europa Sur y El Faro de Algeciras Información. En la actualidad escribe para el diario Viva Campo de Gibraltar, colabora con el periódico digital Noticias de la Villa y es asiduo de tertulias y programas informativos y de entretenimiento en espacios radiofónicos de diferentes emisoras locales.


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El diario Viva Campo de Gibraltar dedica su contra al último libro de J. A. Ortega

El diario Viva Campo de Gibraltar dedica la contra de su edición de hoy lunes, 11 de enero de 2016, a la próxima aparición de El Screto de los Balbo, último libro de J. A. Ortega.

La nueva obra de J. A. Ortega será publicada por la Editorial GoodBooks y estará en las librerías el próximo mes de febrero.

Página del Viva Campo de Gibraltar dedicada a la próxima publicación de El Secreto de los Balbo


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